Ernesto Cardenal
»Los milagros de Dietmar Schönherr«
En el público de habla alemana (Alemania, Austria y Suiza), el austriaco Dietmar Schönherr es enormemente famoso como actor de radio, teatro, cine y televisión, pero ese público seguramente no conoce la obra que desde hace muchos años ha venido haciendo en Nicaragua, y Nicaragua tampoco la conoce, porque su humildad también es enorme.
Esta obra de Dietmar Schönherr comenzó en la década de los 80, durante la revolución, cuando dejó de lado sus numerosos compromisos artísticos en Europa, y se internó en las selvas de Nicaragua, para organizar allí una cooperativa de campesinos en un remoto lugar, y que era zona de conflicto asolada por bandas contrarrevolucionarias. Con su propio dinero, y trabajando casi solo, realizó muchas obras sociales en beneficio de numerosas familias, construyendo una escuela, un centro de salud, iglesia, beneficio de café; proporcionándoles transporte, brindándoles asesoría a los agricultores, asesoría de higiene, etc. Como era de preverse, las bandas contrarrevolucionarias atacaron el lugar, destruyeron todas las instalaciones, mataron a varias personas, y el benefactor Dietmar pudo salvar la vida casi por milagro.
A pesar de esto, Dietmar Schönherr, no desistió de sus obras de beneficencia entre los campesinos, y en otra zona distinta creó una escuela de mecanización agrícola para que ellos pudieran fabricar sus propias herramientas.
Más tarde, Dietmar realizó una obra aún mucho más grande en el campo de la cultura en Nicaragua, con proyecciones ya internacionales, como fue la fundación de la Casa de los Tres Mundos. Para ello restauró una de las casas más importantes de Granada, la histórica “Casa de los Leones”, que estaba en condiciones ruinosas, trabajo que significó una inversión de casi un millón de dólares.
La Fundación de Dietmar Casa de los Tres Mundos es la más importante obra cultural realizada en Nicaragua en los últimos años. Ésta es una institución que promueve y apoya numerosos proyectos culturales en Nicaragua y Centro América. Las constantes actividades que allí se realizan están dirigidas principalmente a los segmentos más pobres, con el convencimiento de que el desarrollo no debe reducirse sólo a los aspectos económicos, porque las causas de la pobreza no se deben sólo a las necesidades materiales, sino que a ellas se suman también las necesidades educacionales y culturales. La fundación está también comprometida con la promoción del intercambio cultural de todos los demás países (Primer Mundo, Segundo Mundo y Tercer Mundos, como su nombre lo indica). La Casa de los Tres Mundos rechaza la idea de introducir a la fuerza elementos culturales importados hacia el Tercer Mundo, y por el contrario se esfuerza en enlazar las tradiciones locales con las ricas tradiciones culturales de los demás países.
Este centro internacional de cultura, Casa de los Tres Mundos, está constituido, entre otras cosas, por una Escuela de Teatro. En ella, artistas profesionales trabajan en la capacitación, investigación y promoción del teatro en Nicaragua. Su misión es ser como un centro de referencia para el encuentro de creadores nacionales y extranjeros que contribuyan a la preparación profesional de estudiantes del arte escénico. Los jóvenes pueden estudiar aquí las diferentes técnicas teatrales, expresión corporal, danza, actuación, técnicas vocales, y también recibir asesoría para el montaje de obras escolares. Hay también una escuela de música que fue galardonada por la Unesco, y en ella, los estudiantes de diferentes instrumentos musicales asisten cada tarde y durante todo el fin de semana para practicar en instrumentos proporcionados por la Casa, y asistir a clases teóricas y practicar en ensamble. Músicos del Colegio de Münster en Alemania establecieron aquí clases superiores, y también conciertos para niños en barrios pobres de la ciudad. Llevaron la música fuera de la Casa a los lugares públicos, y se sintió la profunda resonancia que tuvo el programa de música en la ciudad.
También hay un taller gráfico que ofrece a los artistas espacio para trabajar, y que al mismo tiempo es una plataforma para el cambio de ideas y pensamientos. Y también hay una escuela de pintura, donde además se enseñan otras manualidades, y se imparten clases de dibujo a niños y jóvenes. Otros servicios culturales que da la Casa de los Tres Mundos es el alquiler de espacio para conferencias, talleres, seminarios y actos sociales. También en ella hay venta de libros de literatura nacional y extranjera, postales, tarjetas y otras obras gráficas, una biblioteca de arte y un archivo histórico.
La gran obra cultural de Dietmar Schönherr en Nicaragua no se ha reducido únicamente a la ciudad de Granada, sino que también se ha extendido a un proyecto de desarrollo integral en el área de Malacatoya, una extensa comunidad rural cercana a Granada. En 1998, el huracán Mitch causó unos estragos que no olvidamos, y una de las comunidades más afectadas fue la de Malacatoya, en el departamento de Granada. Por este motivo, Dietmar pidió apoyo en la televisión alemana, y así es que se originó este nuevo y ambicioso proyecto de la Casa de los Tres Mundos. Primero se construyó el nuevo asentamiento para reponer las casas a las familias que las habían perdido (se han construido 131 viviendas), y luego se buscó cómo mejorar la calidad de vida, en términos de empleo, cultura y preservación del medio ambiente. La participación de la población local en la planificación y realización de las diferentes actividades, ha hecho a éste un proyecto único. Este proyecto generó muchos trabajos de albañilería y carpintería, a los cuales se ha agregado ahora un taller de papel artesanal y una cooperativa de apicultura. Además, la Casa de los Tres Mundos está allí impartiendo clases de música y pintura a los niños, como también otras enseñanzas artísticas. Hay un parque de esculturas con enormes figuras indígenas que están haciendo recuperar al pueblo parte de su historia y de su identidad.
Yo llamo milagros a esta gran hazaña cultural que calladamente un famoso actor europeo de radio, teatro, cine y televisión ha estado haciendo en Nicaragua. Pienso que muchos en Europa podrán preguntarse por qué una celebridad de este calibre dedicó tanto tiempo de su vida y tanto trabajo y energía, a un país tan pequeño y pobre como Nicaragua. Yo también me lo pregunto
Y me lo respondo: por amor.
Es también por amor a Nicaragua que el famoso Dietmar, que este 17 de mayo cumple 80 años, no quiso celebrar su cumpleaños ni en Alemania, ni en Austria, ni en Suiza, donde tienes casas y multitud de amigos, sino que ha venido a celebrar su cumpleaños a la Casa de los Leones, en Granada. Bienvenido Dietmar. ¡Feliz cumpleaños!
Managua, 17.05. 2006
Ernesto Cardenal
Primer Publicacion: El Nuevo Diario
URL: www.elnuevodiario.com.ni/2006/05/17/opinion/19582